Un cerdo único que nos hace diferentes desde el origen
Todo comienza en la dehesa con nuestros cerdos.
La combinación de la pureza de raza 100% ibérica, vivir en libertad en dehesas durante dos años y una alimentación natural a base de bellotas durante dos largas montaneras da como resultado un producto único: lleno de matices, profundidad y verdad.
Un cerdo que se cría con tiempo, espacio y bellota.
Controlamos que, campaña tras campaña, nuestros cerdos de bellota 100% ibéricos puedan alimentarse en las dehesas durante dos montaneras, disfrutando de una superficie superior a las tres hectáreas por animal. Esta prolongación del ciclo vital permite que el animal desarrolle de forma natural más estructura ósea y muscular, y más resistencia.
Su alimentación exclusiva a base de bellotas durante dos montaneras consecutivas, junto a hierbas y raíces de la dehesa, genera una carne de color rojo intenso con mayor complejidad y mejor infiltración de grasa cardiosaludable, cuyo aporte de ácido oleico solo es superado por el aceite de oliva.
El jamón ibérico con doble montanera, un placer antioxidante.
En colaboración con el CIAL, dependiente del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC), analizamos durante 18 meses cómo
evoluciona el jamón ibérico a lo largo de su curación. El estudio confirmó algo
esencial: la capacidad antioxidante del jamón aumenta de forma natural con
el paso del tiempo.
Y no sólo eso: también se evidenció que los jamones ibéricos provenientes
de cerdos alimentados durante 2 temporadas con bellota (doble montanera)
poseían casi el doble de capacidad antioxidante respecto al grupo que no
consumía bellota o que consumía bellota solo durante una montanera.