En este vídeo, el comisario de la exposición, Eloy Martínez de la Pera nos explica que los retratos femeninos que el artista realizó entre 1890 y 1920 evocan el surgimiento de la moda y retratan también el ambiente y la incipiente liberación de la mujer tanto en Europa como en Estados Unidos.
Vídeo explicativo de la exposición "Sorolla y la moda" from Museo Thyssen-Bornemisza on Vimeo.
PLATUNIQUE Y SOROLLA
Dentro de las visitas privadas que organiza el Museo Thyssen junto a Audi Spain, Platunique, un laboratorio de ideas gastronómicas, ha sido el encargado de conceptualizar un cóctel que sirve de broche final a la visita de ambos museos. Antonella Ruggiero, cofundadorea de Platunique nos cuenta un poco más sobre esta experiencia: "Los museos Thyssen y Sorolla nos propusieron crear este cóctel para cerrar las visitas privadas de Audi España a la exposición Sorolla y la Moda. Entonces nos pusimos a crear un concepto diferente, en el que la presencia de cada producto (marcas amigas, como las llamamos en Platunique) se relacionara con un aspecto de la obra de Sorolla: la oda a la naturaleza, con Arturo Sánchez; España, con los variantes de Bombas, lagartos y cohetes,; la calidad, en el aceite de Castillo de Canena,; los colores, con los Quesos La Antigua; o la mujer y la playa, con las tabletas de Río Cacao Chocolates y la sal de Flor de Sal D´Es Trenc" Desde Arturo Sánchez, aceptamos el reto de llevar la versión más mediterránea de nuestro ibérico. Con el objetivo de aunar ambos mundos - nuestras dehesas, los secaderos en Guijuelo y el Mediterráneo - decidimos que la materia prima sería nuestro salchichón ibérico de bellota. La historia de esta chacina nos lleva a los años 70. Su receta es fruto de una apuesta con un charcutero de Vic, que retó a Arturo Sánchez a hacer un "chorizo blanco" o salchichón con cerdo ibérico, cosa que se pensaba imposible en la época. Es la expresión del carácter de nuestra empresa, el más difícil de elaborar y un orgullo en nuestra familia.La anterior generación fue el primero en crearlo y su receta permanece guardada bajo llave. Apenas ha variado en cuarenta años y en ella no hay medidas en gramos ni método de elaboración mecánico, sólo la receta maestra, porque lo demás es nuestro saber hacer.
Después, recurrimos a nuestro embajador, amigo y cómplice, Paco Pérez. Su cocina refleja el Mediterráneo, al que se asoma Miramar, su restaurante con dos estrellas Michelín. Paco y su equipo nos cedieron para esta experiencia un bocado donde el salchichón toma una forma inesperada - picado como un tartar - y se come con las manos dentro de un bao. La mayonesa que liga este tartar va infusionada con una especia 100% mediterránea, y así conseguimos acercar ambos mundos.
Puedes consultar la receta completa de Bao de salchichón ibérico de bellota aquí.
¡Gracias a todos los que habéis hecho posible este momento!