Chichas ibéricas: cuando el modus operandi del chorizo se convirtió en un producto propio.
Cada vez son más los platos que en la historia de la cocina fueron en un principio materia prima para elaborar una receta. En Arturo Sánchez esa característica se produjo con las chichas, la carne picada del chorizo que en su día se utilizaba para comprobar que el adobo de este embutido antes de embucharlo en la tripa era el correcto.
Para unos "chichas ibéricas" para otros jijas o zorza
Aunque quizá el nombre más común por el que conocemos a las “chichas” sea el de “picadillo”, en otros puntos de España también se les denomina con conceptos como “probadura”, “jijas” o “zorza”. En cualquier caso, las chichas ibéricas son un producto auténtico español que se adoba con especias y que se prepara como su fuera para embuchar el chorizo, pero finalmente se deja sin embuchar. El resultado es un plato independiente, clásico a la hora del aperitivo o de cualquier almuerzo o cena. Las chichas ibéricas son un clásico, por ejemplo, en muchos bares, en los que se sirve como tapa.
Las chichas ibéricas en Arturo Sánchez
En Arturo Sánchez, las chichas ibéricas pasan por lo tanto por el mismo proceso de elaboración que el chorizo ibérico. Se elaboran con carne de cerdo 100 % ibérico de bellota de doble montanera (bien sea presa, pluma o secreto) y se adoban con hierbas, sal y especias naturales como pimentón de la Vera. Este último ingrediente será el que le dará tanto a las chichas como al chorizo ibérico de bellota ese color rojizo y ese aroma ahumado obtenido del proceso de secado con humo de encina o roble.