Sin duda, el jamón ibérico ya de por sí es más que apetecible pero, si además, le añadimos el extra de una presentación atractiva, podemos lograr que sea el protagonista en nuestra mesa para que nuestros comensales no puedan resistirse y, en definitiva, disfruten de esta joya de la gastronomía.
Pasos para un buen emplatado de jamón ibérico
Para lograr una correcta presentación del jamón ibérico es necesario entender que emplatar el jamón no trata solamente de cortarlo en lonchas finas y ponerlas en un plato. Es necesario seguir unos pasos para obtener un buen resultado.Paso 1: El corte del jamón como parte fundamental
El primer paso para servir el jamón ibérico es el corte. que puede parecer sencillo, sin embargo, es un arte en sí mismo. Requiere conocer las técnicas de corte del jamón y practicarlas para coger destrezas. Además, de disponer de los instrumentos adecuados, como un soporte jamonero, el cuchillo jamonero, un cuchillo de hoja ancha para “pelar” el jamón, y otro de punta fina, “puntilla”. Otra opción es adquirir el producto ya loncheado para evitar complicarnos. En Arturo Sánchez te ofrecemos ambas opciones. No obstante, nuestra recomendación es realizar un emplatado con las lonchas recién cortadas directamente de la pieza de jamón, para que se mantenga el sabor, aroma y textura original. Como regla general, lo ideal es que las lonchas sean lo más finas posibles, de unos 5 cm de longitud aproximadamente.Paso 2: La forma y colocación de las lonchas de jamón
El siguiente paso es decidir la colocación de las lonchas de jamón ibérico en el plato. Es recomendable no manipularlo mucho para no perder la grasa natural del jamón una vez cortado, así como su sabor, por lo que se usarían unas pinzas para la colocación de las lonchas en el plato.
Si tenemos las lonchas ya cortadas con antelación, se debe tener en cuenta la temperatura, unos 25 grados es lo ideal. En el caso de disponer de un sobre envasado al vacío y se nos olvide sacarlo de la nevera a tiempo, podemos usar el truco de poner el sobre bajo el grifo con agua caliente y así conseguir que se funda la grasa del jamón.
Paso 3: Elegir cómo colocar el jamón ibérico en el plato
Llegado el momento de emplatar el jamón, debemos decidir la composición del plato. La más generalizada es colocar las lonchas de manera solapadas unas con otras en una capa, siempre desde fuera hacia dentro. Teniendo en cuenta la zona de la grasa orientada hacia la parte interior. En cuanto a cantidad aproximada va relacionada con el número de comensales. Lo común es entre 80 y 100 gramos por plato, lo que equivale a unas 25 lonchas.
Otro punto importante, es la elección del plato. Hay muchas opciones de platos para emplatar jamón, pero lo más recomendable es utilizar un plato plano y blanco, lo que logra que destaquen los bonitos colores rojizos de nuestro jamón ibérico. No nos interesa utilizar platos con colores llamativos o con formas muy peculiares, ya que influye directamente en la forma de nuestro emplatado. Lo ideal en este caso, es utilizar un plato con forma redonda, nos permite disponer las lonchas de manera más uniforme y distinguida.
Por último, una vez tengamos nuestro emplatado de jamón como deseamos, es fundamental limpiar los restos de grasa de nuestro emplatado con el fin de tener una presentación limpia.